Se acabó el Amor ¿debo devolver mi Anillo de Compromiso? ¿Cómo hacerlo?

¿Ha habido una ruptura y la cosa no terminó en boda? ¿qué pasa con este símbolo de compromiso? ¿hay que devolverlo? La respuesta es que depende. Te aclaro en este artículo los diferentes supuestos que te puedes encontrar y lo que se debería hacer según marca la tradición.

Si quien da el anillo es quien rompe el compromiso

La tradición más generalizada en el mundo dice que si el hombre (o la persona que entrega el anillo) es quien rompe el compromiso, la mujer (o el receptor del anillo) no está obligada a devolverlo

Se puede interpretar esto como que el anillo queda en su poder, como pieza valiosa que es, a modo de compensación. Y ella podrá hacer con él lo que estime oportuno (puede devolverlo, venderlo o conservarlo si así lo desea, aunque a veces quedarse con ese recuerdo puede resultar doloroso.

Si el hombre rompe la relación antes de la boda, el anillo de compromiso se considera un Regalo Absoluto, que queda en propiedad de ella.

Si quien recibe el anillo y lo acepta es quien rompe

Mujer rechaza anillo de compromiso
Si ella deja la relación deberá devolver el Anillo de Compromiso

Legalmente, la aceptación del anillo tiene jurisprudencia (sentencias judiciales), según países, que establecen que el que entregó el anillo tiene un derecho sobre él en el caso de que rompa el compromiso la otra parte de la pareja. Esto se puede interpretar como un contrato que se ha roto por una de las partes y, en consecuencia, la parte perjudicada debe exigir una compensación.

El novio, pues, puede exigir la devolución del anillo a menos que sus acciones causaron la ruptura de la relación, en este tema es el mismo enfoque legal que el tradicional.

Si la prometida, después de aceptar, decide dejar la relación, la entrega del Anillo de Compromiso se considera un Regalo Condicional. Al no cumplirse la condición de llegar a la boda, este deberá devolverse.

Como ves, el sentido común en este caso, es lo acertado.

No obstante no te tomes esto como una verdad absoluta ya que en cada país o cultura pueden ser las cosas diferentes. Por ejemplo, en el Reino Unido, un regalo, sea del tipo que sea, siempre se considera propiedad de quien lo recibe.

 La propiedad del anillo de compromiso

La alianza de compromiso debe ser considerada como un regalo. Otras sentencias judiciales recientes han determinado que la fecha en la que se ofreció la alianza puede determinar la condición de donación, en donde el anillo siempre se trata como un regalo y será conservado por la novia si la relación avanza hacia el matrimonio.

Entonces el anillo sólo se convierte en la entera propiedad de la mujer cuando se produce el matrimonio.

Otro tipo de anillos, que se regalen por aniversarios u otros motivos y que no sean un compromiso formal, por ejemplo el Día de San Valentín, en un cumpleaños, un aniversario o en Navidad, son reconocidos como regalos festivos, por lo que no tiene las mismas connotaciones que el anillo de compromiso.

Así pues, cualquier anillo regalado que no sea de compromiso seguirá siendo la propiedad personal del beneficiario, aunque se haya producido una ruptura.

Si el anillo es una Herencia familiar

Es posible que, en un momento de ofuscación a tu prometido no se le haya pasado por la cabeza otra cosa que regalarte ese anillo tan especial y tan caro que forma parte de su Herencia Familiar.

No le culpo pero… seamos sensatos, el derecho de propiedad de la Familia, adquirido a lo largo de tantos años, sigue prevaleciendo y no deberías ser tú quien impida que regrese a donde nunca debió salir. Por muy injusto que te parezca, ese anillo, en este caso, no te pertenece.

Quedártelo sólo te traería problemas, por un lado te quedas con algo que puede traerte malos recuerdos y que es mejor no tener, y por otro lado, a la larga, te evitarías la mala experiencia de enfrentarte con alguien de la familia de tu prometido que pudiese echarlo a faltar y te lo reclame.

¿Cómo devolver el anillo de compromiso?

Devolver el anillo de compromiso
Devolver el Anillo de compromiso para cerrar las heridas

Todo fué muy bonito, estábais enamorados, recibiste el anillo y lo aceptaste. Había mucha ilusión por la inminente boda pero las cosas han cambiado. La relación llegó a su fin antes de lo previsto y ahora toca cerrar heridas.

Si fuiste tú la que decidió dejarlo, o fué de mutuo acuerdo, ese símbolo de unión que llevas en el dedo ya no te pertenece. Lo mejor es devolverlo a quien depositó en tí todas sus esperanzas e ilusiones y que, seguramente, ahora estará tan frustrado y apenado como lo estás tú.

Te dejo algunos consejos e ideas para que ese momento de devolver el Anillo de Compromiso no te sea tan difícil y doloroso:

1) Devuélveselo en persona

Él confió en tí y te confesó cara a cara lo que sentía. Por muy doloroso que te sea, hay que ser fuerte y encontrar la ocasión para encontrarte con él y dárselo en persona. Es una cuestión de respeto.

Puedes aprovechar la ocasión para solucionar algún otro asunto que quede pendiente, habrá que recoger las cosas de la casa que estábais arreglando, habrá que hacer algún papeleo en el banco para cancelar esa cuenta de ahorro en común, etc…

Intenta hacer esto a solas, pero si no te sientes segura, aprovecha alguna reunión en la que coincidáis y lo haces, eso sí, de forma directa y con discrección. A nadie le interesan vuestros asuntos y, mucho menos, veros en una nueva discusión.

2) Utiliza algún amigo en común

Si no es posible contactar en persona con él, porque ya no está accesible, o bien no puedes afrontar verlo o él no desea verte, entonces recurre a la ayuda de algún amigo o familiar en común con el que puedas hablar.

No hace falta que le expongas los motivos, vosotros los sabéis mejor que nadie y a nadie le importa. Simplemente coméntales que esto es algo valioso que le pertenece y asegúrate que se lo van a devolver.

Cuando él reciba el anillo sabrá perfectamente el motivo y lo entenderá.

3) Envíaselo por correo junto con una carta

Si las dos opciones anteriores han fallado quizás no es posible contactar con él ni con su entorno de forma directa. No pasa nada, seguro que conoces alguna dirección donde sepas que él lo puede recibir.

Envíalo en un sobre rígido y, si lo estimas oportuno, incluye alguna carta o escrito de despedida, eso sí con cortesía, para no generar nuevas rencillas. Esto te permitirá cerrar el círculo.

4) Déjalo en algún lugar que sepas que lo va a encontrar

Si todo lo anterior no ha sido posible y, aún así, estás convencida en devolverlo. Sólo te queda la opción de dejar el anillo en algún lugar en el que sepas que él va a verlo (por ejemplo, puede ser en su chaqueta o ropa que aún tenga que recoger, en el buzón de su casa, en su despacho en la oficina, en la taquilla de la universidad, en ese lugar que sabes que sólo él va a visitar, etc…).

El destino del Anillo estará en sus manos, por lo que no te preocupes, si él ha rechazado que se lo devuelvas de otra forma esta ha sido la única opción que te ha quedado. Cuando lo encuentre (que lo hará) que sea él quien decida si se lo queda o se deshace del Anillo definitivamente, eso ya no será tu problema.

Al haber hecho lo que debías podrás estar en paz contigo misma y seguir tu camino en la vida.

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